¿Alguna vez has tenido una relación con un objeto?, te has casado con el, le has prometido amor eterno, te has acostado con el, has sufrido su abandono, su perdida, su deterioro, lo has remplazado por otro mejor?.
Este tipo de situaciones no resultan muy extrañas, verdad? la ostentación está a la orden del día y es causante de mucha felicidad, pero únicamente felicidad inmediata y momentánea , pensemos...: teniendo un lujoso coche, una familia perfecta, una vivienda vacacional de grandes dimensiones para que quiero ser una persona integra, honrada, generosa... es necesario? Pero, qué sucede cuando te acostumbras a tu coche lujoso? a tu yate? dónde está el siguiente objeto? busca! busca! busca!
Por otro lado están los cuerdos, aquellos cuyas emociones no están determinadas por una o varias cosas . Este "animal en extinción" tiende a valorar la compañía sea cual sea el motivo de reunión, empatiza con las personas que sufren y los objetos no son más que herramientas para sacarles partido en un momento determinado sin darle protagonismo alguno, ya que sus cualidades como persona están muy por encima de aquello que posee.
Habría alguna manera de desindentificarse con los objetos, ¿cómo? pero si llevamos desde que tenemos uso de razón almacenando, acumulando, destrozando, reemplazando regalando, recibiendo objetos tras objetos. Es una locura pensada para mantener el negocio de nuestro mundo, con el que se mueven las personas, con el que trabajamos, con el que nos obsesionamos, etc. En realidad mucha gente vive de la manera en que, sólo utiliza lo que necesita para lograr lo básico , ni más ni menos, sin comodidades, y esto en qué consiste? qué es realmente lo básico? tres cosas "techo" , "alimento" y "salud". El resto es fruto de una serie de mensajes incesantes y cargados de intencionalidad para que llenemos nuestras "vacías vidas" de un montón de recursos que nos harán "felices", por el momento. Así que , valorando desde una perspectiva real lo que somos y tenemos ahora partimos de una situación emocional muy aventajada del resto.
Es tan sencillo como analizar la publicidad actual. y, si no tienes una visión externa y crítica de lo que sucede en esos anuncios, estás siendo vilmente alienado y tarde o temprano no serás nadie si no tienes este u otro cacharro. Además por otra parte, disponemos de información sobre qué es la infelicidad según nos muestran, niños pasando hambre, vagabundos, ... todo lo necesario para que nuestra felicidad y ostentación tenga un buen motivo para subsistir.
El principio más importante del Budismo es conseguir no desear, porque el deseo genera un tiempo de frustración evidente , y es el principio fundamental de la infelicidad.
Quizá no sea necesario llegar a no desear nada, pero ante los deseos es bueno darles la justa importancia y no llenar nuestro avispero de objetos y más objetos, que tienen una vida contada.
Estaría mejor llenar el avispero, de pensamientos dirigidos a la construcción de un mundo interior positivo y tremendamente sentimental que en una dispensa de variedades de usos contados.
Y si hablamos de llenar tu vida de objetos inmateriales, cuando objetivizamos a las personas, a las emociones fuertes, a las victorias, a las destrezas, al reconocimiento... es la misma emoción que disponer de un coche lujoso?
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